Curación
Me estoy dando la oportunidad de empezar de nuevo, lejos de las mentiras, las promesas cargadas de utopía y las incertidumbres (esas actitudes tuyas de: un día te quiero, al otro te olvido, un tercero te trato como si nada hubiera pasado mientras me acuesto con otra).
He borrado nuestras conversaciones y he roto nuestro lazo; siento que aferrarme a ti fue inútil, y para ser sincera, en mucho tiempo no me he sentido tan feliz y dueña de mí misma...
Ya no te pienso por las noches, ya no te extraño, ni tejo historias que nos tengan por protagonistas. Me estoy curando de ti, y de todos los vicios que vienen contigo: duermo mejor, miro la vida con otros ojos, no te añoro ni me culpo por tus ausencias, no busco canciones deprimentes ni espío los Facebooks de tus contactos para ver si te nombran o etiquetan en alguna foto...
Me estoy librando de tus huellas, de tus marcas, del sonido de tu voz y las frases que me decías en susurros por la madrugada...
Ya no te amo, y no puedo expresar lo relajante que es saber que nada me ata a ti, hasta el punto enfermizo de sacrificar mi vida por conservarte en ella. Por fin, después de tantos tropiezos y caídas, vuelvo a ser una persona libre que se ama...
Comentarios
Publicar un comentario